3 de abril



Nos dirigimos a visitar el Mercado Central, próximo al puente de la libertad. El mercado tiene dos partes diferenciadas, la parte inferior, constituida por puestos de alimentación, con toda clase de especialidades húngaras, y la parte superior, donde se entremezclan los puestos de souvernirs con los de comida. En general, los precios de los souvernirs son un poco más asequibles aquí (bastante más si los comparamos con las tiendas del castillo). Vale la pena venir, darse una vuelta y comer aquí en alguno de los puestos de comidas. 

A continuación cogemos el metro para dirigirnos a la iglesia de San Esteban y visitarla por dentro. El precio de la entrada es también simbólico, 1€. Si se quiere visitar el mirador de la torre (altamente recomendable) hay que pagar 500 HUF. En el precio está incluido el servicio de ascensor, aunque la taquilla está puesta al comienzo de las escaleras y casi todo el mundo sube por aquí.

De la iglesia de San Esteban nos dirigimos a la Opera. El precio y el horario de los tours guiados (11,5€, visitas a las 15:00 y a las 16:00) nos hacen desistir de visitarla. Para aquellos que disfruten de éste género musical es más recomendable comprar directamente una entrada para una obra, cuando nosotros fuimos representaban 'Tosca' con entradas a partir de 5€. Seguimos por la avenida Andrassy y comemos en Menza Bar siguiendo una recomendación que leímos en un blog. Anuncian menú a 990 HUF, pero a las 13:30, cuando llegamos nosotros, dicen que se les ha acabado (verdad o reclamo para turistas?). Acabamos pidiendo una sopa de Goulash (990 HUF), más que suficiente para comer una persona. El sitio no esta mal, pero tampoco lo recomendaría.

Después de comer cogemos la línea uno del metro y llegamos a la plaza de los Héroes, donde también están el Museo de Bellas Artes y el Palacio de las Artes. En uno de ellos (no recuerdo en cual) se alberga la mayor colección de pintura de artistas españoles después del Prado. Nos llama la atención, sin embargo, el castillo Vajdahunyad, que está situado detrás de la plaza, ya que sus torres nos recuerdan bastante a lo que vimos en Rumanía. Más tarde nos enteramos de que son réplicas de las torres de Sighisoara.

Para relajarnos nos dirigimos enfrente del castillo, a los baños Szechenyi. Yo ya había estado hace tiempo en Budapest y visité los baños Gellert, pero para mí estos son mejores, tienen más piscinas y saunas, son más económicos y la piscina exterior no tiene parangón, especialmente si consideramos la temperatura exterior que hacía ese día (unos cinco grados). El precio de la entrada son 4100 HUF, el alquiler de la toalla 700 HUF y hay que dejar un depósito por la misma de 4200 HUF.

Terminanos el día cenando en el Hummus Bar del Barrio Judio. Comida vegetariana a muy buen precio (los dos, unos 3000 HUF). Recomedable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario